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Parques Nacionales Naturales de Colombia: Territorios de conservación y disputa


Colombia posee actualmente 59 Parques Nacionales Naturales (PNN) que protegen la biodiversidad de más de 17 millones de hectáreas, el equivalente a 24 millones de campos de fútbol. En esta área están representados el 64,5% de los ecosistemas del país, 26 de ellas tienen presencia de comunidades indígenas y afrodescendientes. Un ejemplo de ello son las comunidades indígenas Arhuaco (Iku), Kogui (Kággaba), Wiwa y Kankuam ubicadas en el Parque Nacional Natural Tayrona. Lo anterior refleja al país como uno de los más ricos en biodiversidad biológica y cultural del mundo (Paz, 2021).

Fuente: Ricardo González – UNIMEDIOS (como se citó en Adriana Patricia Fuentes, 2019)

Por: Melissa S. Negrette, Líder AMBAR de la Región Caribe.
Entrevistada especial: Ana Bolena Mesa Torrente, Parque Nacional Natural Paramillo.

Edición: Juliana Caycedo, Dir. Investigación ONG RUMM.

La Organización Parques Nacionales Cómo Vamos reúne a 10 organizaciones de la sociedad civil para investigar y generar recomendaciones para garantizar la persistencia de los PNN de Colombia. Su informe del 2021 reveló que, el 76,3% de los parques tienen ecosistemas con algún grado de amenaza, siendo los 14 parques de la región Caribe los más afectados en los ecosistemas y conectividad; y los que requieren de forma urgente acciones de mejora (Paz, 2021).

Fuente: Organizaciones de la sociedad civil que conforman la organización Parques Nacionales Cómo Vamos (como se citó en Rodríguez, 2017)

Las áreas protegidas han sido escenarios históricos en disputa por el control de rutas del narcotráfico y los frentes del conflicto armado. Sin embargo, no son los únicos factores de riesgo, también son lugares susceptibles de incendios intencionados, minería, ganadería extensiva y tráfico de especies (Aristizábal, 2021).

Actualmente, hay preocupación tanto de organismos gubernamentales como la ciudadanía por el aumento de la deforestación y cultivos de coca al interior de algunos parques nacionales (Parques Nacionales Cómo Vamos, 2021). Se resaltan los casos de los parques Catatumbo Bari (ubicado en los Andes nororientales), Paramillo y Sierra Nevada de Santa Marta (en el Caribe) y, Tinigua y Macarena (en Orinoquía).

El Parque Nacional Natural Paramillo es un territorio natural, un superviviente de la guerra que ha atravesado por más de 60 años el país. Hoy es corredor y zona de disputa de diferentes grupos armados, lo que ha impedido explorar en detalle sus ecosistemas, en especial su páramo (Aristizábal, 2021); por lo que en este contexto se destacan los planes de manejo de los PNN como instrumentos de planificación que orientan las acciones y recursos hacia el logro de los objetivos de conservación de cada área (Parques Nacionales Naturales de Colombia, sf). Para esta ocasión, entrevistamos a Ana Bolena Mesa Torrente, geógrafa especialista en gestión del riesgo de desastres, quien se desempeña como profesional en el Parque Nacional Natural Paramillo.

Ana Bolena Mesa Torrente, profesional en Parque Nacional Natural Paramillo.

Cuéntanos sobre tu labor en Parques Nacionales Naturales.

Mi vinculación a PNN y específicamente al Parque Nacional Natural Paramillo, está orientada a apoyar las agendas de trabajo con comunidades campesinas e indígenas en el sector Abibe; quien para este caso abarca los municipios de Chigorodó, Carepa, Dabeiba, Peque y Mutatá. Mi trabajo se enfoca en desarrollar estudios o análisis de tipo espacial (conjunto de técnicas basadas en la localización de los objetos o hechos geográficos), enmarcados dentro de las temáticas del ordenamiento cultural y ambiental del territorio; apoyo en la generación de iniciativas conjuntas que le permitan a los actores mencionados definir estrategias que, por un lado, contribuyan al fortalecimiento de las tradicionales ancestrales de sus comunidades, así como a su seguridad alimentaria.

De igual forma, mi rol se relaciona con los Valores objeto de conservación (VOC´s) y uso adecuado de los recursos naturales presentes en estas zonas denominadas con función amortiguadora para el PNNP y que son vitales para el equilibrio del parque. Estos recursos actúan como un escudo que reduce o limita las presiones que surgen alrededor del área. Además, al poseer la figura de territorios colectivos, inalienables, inembargables e intransferibles por la Corte Constitucional, cuentan con un manejo especial que limita la intervención de actores externos a sus comunidades, incidiendo en que esas costumbres y prácticas continúen estando en armonía con el medio que los rodea.

Coméntanos un poco sobre el Parque Nacional Natural Paramillo.

El Parque Nacional Natural Paramillo es la zona de mayor riqueza hídrica y natural del departamento de Córdoba. Figura como uno de los últimos pulmones de la región caribe y posee uno de los ecosistemas más amenazados (por ejemplo, el bosque húmedo tropical) y reducidos a nivel mundial. En su extensión de 504.014 hectáreas existen los guardaparques que realizan un esfuerzo valeroso por mantener el equilibrio del AP y reducir las presiones que amenazan al territorio, como lo son la deforestación, expansión de la frontera agropecuaria, economías ilegales, caza de especies en peligro de extinción, entre otras. A pesar de que este ha sido uno de los escenarios más crudos del conflicto armado de nuestro país, también es el lugar que alberga una de las riquezas culturales más significativas de la historia, como es la presencia de las comunidades indígenas Embera Katio.

Se debe reconocer que gracias a la existencia del PNNP los departamentos de Córdoba, Antioquia, Sucre y parte de Bolívar, adquieren beneficios que inciden en la regulación hídrica de los ecosistemas lóticos (agua fluvial) y marinos. Las aguas del Paramillo surten gran parte de la producción energética, industrial, agrícola y pecuaria de estos departamentos. Adicionalmente, las grandes extensiones de bosques, son uno de sus servicios ecosistémicos que actúan como un banco de captación de carbono, al amortiguar las consecuencias del cambio climático.

Río Sinú desde el Parque Nacional Natural Paramillo. Foto por: Kelly Ortega.

¿Cuál es el papel de los PNN en el cuidado del patrimonio del país?

Su papel es de carácter misional, administrativo y de control de las áreas a cargo de PNN; y a su vez, coordina el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAP) de Colombia, promoviendo la participación de diversos actores con el propósito de conservar la diversidad biológica y cultural del país, contribuyendo al desarrollo sostenible y a un ambiente sano.

¿Qué implicaciones tiene el Sistema de Parques Nacionales Naturales (SPNN) en el ecoturismo y la educación ambiental?

Parques Nacionales Naturales de Colombia concibe al ecoturismo como una estrategia de conservación y gestión que contribuye al manejo eficaz del sistema de las áreas protegidas, a la generación de beneficios sociales (sustento económico, apropiación del territorio) para las comunidades locales y las regiones relacionadas con PNN. Es un aporte significativo para la generación de alternativas productivas sostenibles en poblaciones localizadas en las zonas de influencia de los parques nacionales. Es indispensable para en la educación y sensibilización de todos los actores involucrados en la actividad frente a la importancia de nuestro patrimonio natural y cultural, y sobre todo, en el aporte de la sostenibilidad financiera para que PARQUES cumpla con su misión.

De acuerdo con las Directrices de ecoturismo en Parques Nacionales Naturales de Colombia en la Resolución 0531 de 2013el ecoturismo es una estrategia que mejore o mantenga los valores naturales y culturales, comparta esta responsabilidad con quienes participen en su desarrollo, propicien al visitante una experiencia particular y estimule alternativas que beneficien económica y ambientalmente a las comunidades locales y a las regiones, a partir de las oportunidades que representan estas áreas protegidas en el país”.

Este programa ha permitido el aumento y fortalecimiento de la calidad del servicio, el número de visitantes a estas áreas y el incremento de recursos económicos para las comunidades locales. Esto conlleva a una mayor apropiación de estos sectores por parte de los colombianos y mejor conocimiento por parte de turistas, visitantes nacionales y extranjeros. Lo anterior se ha logrado a través de la implementación de acciones de control y reglamentación de las actividades para prevenir los impactos ambientales negativos que pueda generar la actividad ecoturística.

Parques Nacionales Naturales continúa trabajando en estas líneas estratégicas de acción para mejorar la conservación de los valores naturales y culturales; el beneficio para las comunidades locales, las regiones y la educación.

Stand del Parque Nacional Natural Paramillo en la Feria Nacional Agroindustrial y Ganadera de Montería. Fuente: Parques Nacionales Naturales de Colombia, 2018.

¿Cómo es la relación del SPNN con sus comunidades aledañas y las comunidades indígenas?

A efectos de incorporar en su ejercicio misional el cumplimiento de los mandatos contenidos en el Convenio 169 de la OIT -aprobado mediante la Ley 21 de 1991- la Constitución Política de 1991 y sus desarrollos, PNN construyó y adoptó, en el año 2002, la Política de Participación Social en la Conservación. Mediante ésta se fomenta un nuevo modelo de gobernanza entre sus áreas y los resguardos colectivos de pueblos indígenas y afrodescendientes. Esta corresponsabilidad sobre el territorio establece la necesidad de coordinar funciones y competencias entre la autoridad indígena y la autoridad ambiental, orientadas a la conservación de la biodiversidad y la preservación étnica y cultural de tales comunidades.

La implementación de esta Política, bajo el Subprograma Estrategias Especiales de Manejo, expresa su desarrollo en el conjunto de decisiones, acciones y medidas concertadas entre Parques Nacionales y las autoridades étnicas, para coordinar la función pública de la conservación y el ordenamiento ambiental de las áreas protegidas del SPNN que presentan traslape parcial o total con resguardos indígenas, colindancia con Tierras de Comunidades Negras y/o superposición con territorios ancestrales indígenas y territorios simbólicos de pueblos afrodescendientes. Asimismo, se llevan a cabo actividades de trabajo mediante el Subprograma De Uso, Ocupación Y Tenencia “UOT”, dirigido a comunidades campesinas que actualmente ocupan los territorios de las áreas protegidas. En este escenario se hace la identificación de la población ocupante, se realizan registros históricos de la tenencia, diagnósticos de los usos del territorio con el fin de que se aporten elementos para contribuir a la construcción de la paz en las zonas marginadas afectadas por el conflicto histórico en Colombia, promover  el desarrollo sostenible local y los medios de vida de las poblaciones que viven en las áreas social y ambientalmente sensibles, con el apoyo a la Política de Crecimiento Verde.

Uno de los mayores desafíos de este programa es hallar los mecanismos para lograr que los parques sigan siendo ocupados por personas, teniendo en cuenta que por ley constitucional no se permite la presencia de estas dentro de estas zonas de reserva natural y mediante acuerdos de concertación se ha buscado durante los últimos años que esas poblaciones sean reubicadas en condiciones dignas y que esos territorios sean saneados, restaurados y devueltos al uso para el cual fueron creados. 

¿Qué se puede mejorar para que el SPNN sea sostenible en el tiempo?

Para este caso existen varios factores que deben ser tenidos en cuenta. En primer lugar, es importante que dentro de las políticas públicas del estado se maximicen estrategias para el fortalecimiento ambiental provisto desde el ámbito local que permita incidir en el ciudadano del común respecto a la importancia de conservar estas zonas en el país;  donde se entienda que no es un área apartada de la sociedad en la que solo desde las áreas rurales se es responsable de su conservación, así como reconocer que esto es una relación sistémica que también requiere del compromiso de los ciudadanos que viven en las zonas urbanas.

Otra de las grandes problemáticas de nuestro país es que la gente desconoce la incidencia que juega el Sistema de Parques Nacionales Naturales dentro de su cotidianidad. Si los ciudadanos comprendieran que gran parte del oxígeno, alimentos y agua que disponemos y sirve para la producción energética, agrícola, pecuaria e industrial del país se deriva de la oferta de servicios ambientales que estas zonas ofrecen, se tendría mayor sentido de pertenencia por la conservación de las mismas. En este orden de ideas, las políticas de nuestro pais deberían tener en su lista de prioridades modelos que apoyaran con mayor potencialidad una estrategia integral para garantizar la permanencia y equilibrio de las áreas protegidas, la cual involucre a la comunidad. Es indispensable tener claridad sobre el uso y ordenamiento de la propiedad rural y dar cabida a un sistema a nivel nacional que permita hacerles seguimiento y control riguroso a las economías que actualmente y de manera disimulada se están beneficiando de la riqueza ambiental de las áreas protegidas y que le están costando a los parques mayor vulnerabilidad ante el aumento desmesurado de zonas degradas.   

La premisa de la conservación cuesta debe seguir posicionándose en el país. Durante los últimos años se ha hecho un esfuerzo con recursos nacionales e internacionales en el reconocimiento e inversión a aquellos que se dedican y comprometen a conservar. La incorporación de comunidades locales en esas iniciativas, es quizá una de las acciones menos notorias, pero de las de mayor impacto y trasformación social y territorial; ya que ahora se convierte en un aliado de la conservación. Se mejora su bienestar, se fomenta la paz, el respeto por las relaciones y, por consiguiente, se liberan presiones sobre los recursos naturales y nuestros parques nacionales. Ese es un camino integral y esperanzador para el futuro ambiental de la nación.  

Río Manso desde el Parque Nacional Natural Paramillo. Tomado por: Kelly Ortega.

Finalmente, y ahora que conocemos la importancia de los PNN, invitamos a la ciudadanía a valorar y fomentar la conservación de estas áreas. Cuéntanos tu experiencia con una foto en los Parques Nacionales Naturales de Colombia con el hashtag #AMBARApoyaParques.

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